PARTE 9
—Estás tardando demasiado —se quejó Asher mientras veía bajar por las escaleras del pórtico a Nila, a las espaldas de esta la puerta de la mansión Lestter se cerró con premura. De inmediato se percató de que ella traía puestos los tenis y los pantalones joggers que se le habían prestado, pero además, se permitió la libertad de tomar una sudadera negra con algunos diseños rojos en los brazos—. ¡Oye, yo no te dije que podías usar eso! —exclamó el muchacho un poco molesto al ver que habían tomado u