Capítulo 18
Caio se duchó, se cambió lo más rápido que pudo y ajustó la corbata frente al espejo. Pasó las manos por su rostro, intentando recuperar la compostura después de la noche desenfrenada que había tenido.
Respiró hondo y lanzó una última mirada a la cama. Rosie dormía boca abajo, completamente desnuda, con las sábanas caídas hasta la cintura. Su cuerpo era una tentación silenciosa y, para empeorar las cosas, el de él ya empezaba a reaccionar. Sintió la sangre hervir en sus venas, pero