Capítulo 13
Ella todavía sentía el eco del sueño palpitando entre sus piernas, la piel sensible y el cuerpo ardiente, como si Leon realmente la hubiera tocado. Con un gemido ahogado, hundió el rostro en la almohada, intentando controlar la respiración.
«Esto es ridículo.»
Dos años. Dos años sin permitirse sentir algo así por nadie. ¿Y ahora? Un hombre al que apenas conocía, que dormía todo el tiempo, la estaba volviendo loca.
— Me he vuelto loca —murmuró al vacío de la habitación, apretando los