La noche había caído por completo sobre la inmensidad de la mansión, sepultando los pasillos bajo una penumbra densa y asfixiante.
Después de la destructiva discusión ocurrida en el jardín, Daniel se había refugiado de forma obsesiva en las obligaciones del trabajo.
Reuniones virtuales de última hora con los inversionistas.
Llamadas telefónicas de alta prioridad.
Informes financieros detallados sobre los movimientos de Obsidian.
Buscó con desesperación cualquier asunto corporativo que tuvi