El amanecer se filtró por las ventanas del departamento de Victoria con una luz pálida y fría. A pesar de las escasas horas de sueño, tanto ella como Estefany se pusieron en pie con la determinación de quienes saben que tienen una batalla pendiente. Se arreglaron con minuciosidad; Victoria eligió un atuendo que equilibraba la elegancia con una sutil audacia, tomó un café cargado que apenas logró calentarle las manos y ambas salieron rumbo a la imponente torre de Obsidian Global.
Llegaron punt