[SOFÍA]
Esa misma noche
El silencio de la habitación no calma nada. Al contrario, lo amplifica todo.
Estoy acostada de lado, con los ojos cerrados, pero sin dormir. No puedo. Desde que William me llamó a su oficina y me dijo, todo aquello, no he podido descansar. No al cien por ciento.
—No lo vuelvas a cruzar esa línea, Sofía —me dijo, con los brazos cruzados y el tono suave, casi cortés—. Él es el rostro de este equipo. El futuro. Y tu estás aquí para hacerlo ganar, no para distraerlo.
Ni siqu