Mundo ficciónIniciar sesiónGABRIEL SILVA
Llegué con la frente en alto a la mansión familiar y justo afuera del despacho de mi abuelo, Daniel estaba sentado, jugando con su bastón.
—Primo… ¡qué gusto volverte a ver! —saludó en cuanto me senté delante de él.
—Entonces… ¿y







