OSCURIDAD EN EL CORAZÓN. Capítulo 40: Amor fraternal
CELESTE CÁRDENAS
—Celeste…
Escuché la voz de Zarco, llena de ternura, mientras sus manos me tomaban por las muñecas, descubriendo mi rostro que había cubierto con mis palmas. Cuando abrí los ojos me encontré con sus hermosos iris bicolor que me veían con tanta dulzura que no pude evitar ponerme a llorar, había tenido tanto miedo de no volverlo a ver.
Sin pensarlo dos veces me lancé a sus brazos y me aferré a su camisa, lamentándome y aferrándome a él.
—Tranquila, todo está bien, tenemos q