Nikolaus Hoffman
Lunes por la mañana.
¿Siento vergüenza?
Claro que sí.
Jamás imaginé que Eva me viese desnudo de esa forma. En mi mente, ese momento debía llegar rodeado de intimidad y ternura: quizá después de una cena especial, quizá tras pedirle matrimonio… no así, no de manera tan abrupta. Siento que todo aquello que planeaba para nuestro futuro se desmorona un poco.
Y lo que le digo tampoco está bien… no, no lo está. Conozco su pasado: sé que solo ha estado con Adán. No de la manera que el