Farid.
ELECCIÓN.
Llegué a la mesa familiar porque, según Abud, había un desayuno especial en este día. Pero ya me imaginaba yo qué tan especial podría ser.
Remuel estaba junto a mi madre, y a su lado izquierdo mi hermano, Karim, que comía como un desesperado.
Todos levantaron la cabeza ante mi llegada, y fue Karim precisamente quien sonrió cuando me senté a la mesa.
—Buenos días… —dije en tono neutro.
—¿Cuándo comenzará el desfile? Veré esto en primera fila… —Sonreí hacia Karim, y luego to