Lorenzo
Dormir con María de los Ángeles y Liliana al parecer se esta convirtiendo en algo usual últimamente y la fatídica luna de miel aun no termina, no puedo decir que esto me desagrada, pero entre escándalo y escandalo ya hasta me estoy ganando a mi bella gritona.
Y eso es gracias a mi esposa prestada. Ella es la que esta ensenándola a por lo menos soportarme, aunque la lectura de esos cuentos tontos, cada noche, también ayudan.
Me encuentro de pie en la estancia de la suite, con la mirada p