Laura.-
Me estaba arrepintiendo de este plan.
La noticia de la pérdida de la hija de mi hermana, me llevaba como arma en pena.
La culpa era demasiado abrumadora, no hacía más que llorar por los rincones de la prisión. Deseaba estar con Olivia, lo que debe estar sufriendo.
Mis sobrinos son como mis hijos, los amo a morir, es un golpe muy duro.
— Vamos a tener la confesión de la reclusa que te atacó –di un respingo al escuchar la voz de la agente.
— Eso… es… bueno –expresé sin emoción.
— L