Madison.-
El aliento de Todd era mi propio aire y sus labios sobre los míos, una promesa.
Me aferré a él como mi única tabla de salvación en medio de la tormenta que era mi vida. Sus manos en mi cintura, la forma en que mi cuerpo encajaba perfectamente con el suyo, me recordaba un hogar que había olvidado que extrañaba.
Nunca sentí este tipo de conexión, esa noche que lo vi por primera vez, me quedé sin aire caí me convierto en una de esas caricaturas donde el corazón se sale del pecho latien