Beatrice.-
Estaba harta de ser humillada por Todd, miré con los ojos llenos de lágrimas el anillo que nos unía y llevaba en mi vientre al hijo que se supone salvaría mi matrimonio, pero no era suficiente para Todd era invisible.
Y todo empeoró cuando ella llegó. Apenas la vi sentí como el oxígeno desaparecía de mis pulmones.
No solo era que hubiese regresado, era la forma en como ella caminaba, segura, sin miedo a las consecuencias, yo sé reconocer el poder. Y el hombre que estaba a su lado