Madison.-— Pensé que habías vendido la casa –dije mientras entraba nuevamente a la jaula de oro de Edgar, me mentalizaba que era necesario para encontrar las pruebas de la ubicación de Damon o algo más que lo pueda inculpar, pero no era fácil.
— Digamos que no quería perder las esperanzas –respondió él con una voz tan suave que me dio un escalofrío, Edgar era tan calc