Olivia.-
— Bueno, pues tendré que acondicionar mi apartamento nuevamente para bebés, porque asumo que no volverás a la mansión que te dejó el señor Owen y menos cuando la nana de Damián se encuentra allí.
— No me hables de esa mujer, fue un infierno corto, pero infierno al fin el que me hizo pasar esa señora.
— Se me había olvidado decirte, esa señora tuvo su castigo divino.
— ¿De qué hablas?
— Le dio un derrame y quedó postrada en una cama.
Recordar a Susana, esos momentos que tuve con e