Olivia.-
— Creo que debiste haberme consultado que traerías a tu nana a vivir a esta casa –reclamé un tanto molesta.
— Es mi casa también Olivia, estás embarazada, vas a necesitar ayuda y cuando nazca el bebé.
— ¿Ahora si te preocupas por eso? Soy perfectamente capaz, he cuidado a Martina completamente sola, puedo hacerlo con este bebé también.
— Mi nana se ofreció a ayudar, no puedo negarme y es también mi hijo Olivia.
— Después de cómo me trató en la empresa no permitiré que se acerque a