Madison.-
Las paredes de concreto de la celda parecen haberse encogido con el paso de los días. He perdido la cuenta de las horas, pero mi cuerpo lleva su propio registro, he empezado a notar una sutil curva en mi vientre.
Una dureza que solo yo percibo cuando paso la mano por debajo de la tela áspera. Es mi único anclaje a la realidad, el único recordatorio de que no estoy sola en este agujero.
Pero la paciencia, es virtud que creí cultivar durante años de huida, se ha evaporado. Cada vez qu