Tom.-
Sabía que Damián no iba a querer enviar a un asilo a la vieja chismosa y entrometida de Susana lo que es una ventaja, porque puedo hacer de ella lo que se me venga en gana, teniéndola cerca, puedo evitar que intenté decirle algo.
— Que te quede claro, yo soy el que te va a pagar –le hablo con autoridad a la enfermera que contraté para el cuidado de la vieja paralitica–. te puedo pagar muy, pero muy bien, siempre y cuando obedezcas cada una de mis palabras, soy yo quien manda ¿quedó clar