Capítulo 30. ¿Cómo podrías hacer algo tan cruel?
Pronto subieron a Isabella a un helicóptero, mientras Meyers la miraba ansioso y preocupado, ella se retorcía del dolor y no dejaba de sudar, emitiendo pequeños gemidos por el dolor, haciendo que él se pusiera mucho más ansioso, con su corazón doliendo al verla así, no soportaba que ella estuviese pasando por tanto dolor y tenía miedo de no llegar a tiempo al hospital, ya que no sabía ni siquiera hace cuánto había sido mordida.
— Tienes que estar bien mi princesa, vas a estar bien, no se que h