Capítulo 59. Ese fuego llamado amor arderá por siempre.
Meyers esquivó su golpe ágilmente y le dio un puñetazo en la cara, que descolocó a Daniel, aunque este último estaba dando lo mejor de sí, prácticamente luchando por su vida y era muy bueno peleando, no era rival para Meyers, que parecía una auténtica máquina de pelea.
Meyers estaba furioso, buscando desquitarse por todo lo que pasó, por perderse el nacimiento de sus hijos, por no poder estar con Isabella y por lo que ella había tenido que sufrir, porque sabía que ese tiempo en el que estuvier