Capítulo 76 —Lidia y la Ilusión de Normalidad
El teléfono sobre la mesa de cristal comenzó a vibrar con una insistencia casi infantil, rompiendo la tensión que Alessia intentaba disipar revisando informes de facturación de los muelles. El nombre de Lidia parpadeaba en la pantalla acompañado de un emoji de corazón, un contraste violento con los documentos que hablaban de logística portuaria y control de aduanas que ella tenía desplegados frente a sí. Alessia soltó la pluma, exhaló un aire cargado