Capítulo 74 —El Pacto de los Mentirosos
La mañana del lunes en New Jersey no trajo consigo la renovación, sino una claridad gélida y punzante que se filtraba por los inmensos ventanales.
Se despertó antes de que el sol lograra perforar la bruma. Al prepararse, se quitó la camisa de Enrico con una lentitud casi ritual, doblando la prenda con una reverencia que rozaba la autotortura antes de esconderla en el fondo de su armario. A partir de ese momento, la mujer que se permitía oler recuerdos debí