Capítulo 61 —El Invitado de Piedra
La gala anual de la Fundación Helios no era un evento social; era una exhibición de trofeos. Esa fundación era el pilar del lavado de dinero de la zona.
El hotel, rodeado de bosques privados y la arquitectura señorial típica de Nueva Jersey, estaba inundado de una luz dorada que rebotaba en las lámparas de cristal y en las joyas de mujeres que no conocían el precio del pan, pero sí el del silencio. Christian Roger, impecable en un esmoquin que parecía esculpid