Capítulo 48 —La última rendición
El vestíbulo del hotel era demasiado grande y demasiado frío para cómo se sentía ella. Alessia sabía que si subía a la habitación ahora, se pondría a dar vueltas como un animal enjaulado. No tenía ganas de enfrentar a su padre ni darle explicaciones. Necesitaba quemar el nudo que tenía en la garganta. Se desvió hacia el bar del hotel, un lugar elegante de luces bajas y estantes llenos de botellas que costaban más que su primer coche.
Se sentó en una de las banque