Capítulo 44 —El Abrazo del Diablo
El silencio en la suite del hotel tras la partida de Enrico era de una naturaleza distinta. Ya no era la tensión eléctrica y cargada de hormonas de la villa, sino una calma sepulcral, pesada, el tipo de silencio que precede a una sentencia en un tribunal de guerra. Dominic se había retirado a la habitación contigua tras un breve y rudo abrazo, incapaz de lidiar con la mezcla de alivio y sospecha que le provocaba ver a su hija sana, pero con los ojos vacíos de qu