Capítulo 135 —La Piel del León
El regreso al apartamento del norte de Jersey no tuvo el despliegue de las grandes noches de la organización, sino el silencio blindado de una tregua ganada a pulso. En cuanto la puerta de seguridad se cerró a sus espaldas, dejando afuera a los hombres de Román y el invierno de la avenida, Enrico soltó una exhalación profunda. Aún se movía con cierta rigidez, protegiendo el costado izquierdo de su torso donde los hilos de sutura internos continuaban asentándose baj