Capítulo 103 —Piel y castigo
El trayecto hacia la cabaña en las afueras de Jersey fue un interludio de silencio cargado. Enrico conducía el deportivo negro con una mano en el volante y la otra firmemente anclada en el muslo de Alessia, como si necesitara recordarse a sí mismo que ella estaba allí, a salvo de las manos de Christian. Alessia miraba por la ventana cómo el paisaje industrial se transformaba en bosques densos y oscuros, sintiendo una mezcla extraña de alivio y una alarma instintiva q