CAPÍTULO 206 – Nada ni nadie la detendría.
Unos días después.
Rachel se encontraba sentada ante su escritorio repasando los últimos correos electrónicos, después de haber acompañado a Logan a ver a Esperanza, cuando la puerta de su despacho se abrió de golpe, haciéndola alzar la mirada, tas lo cual, sus ojos se enfriaron de inmediato. Cherry estaba allí, como una maldita sombra, con una sonrisa burlona pintada en el rostro, como si le diera placer el hecho de complicar la situación más de lo que ya estaba.
—¿No te enseñaron a llamar an