El clima se había vuelto frío y sombrío aquella tarde, como si fuera un reflejo de lo que Logan sentía en su interior mientras conducía hacia la mansión de su abuela. La llamada del médico lo había dejado descolocado. La salud de Esperanza había empeorado drásticamente, y el miedo a perderla pesaba sobre él como un yunque.
Al volante, Logan mantenía la mirada fija en la carretera, pero su mente divagaba, inundada de oscuros pensamientos. Joseph, los sabotajes, Markus Stevenson… y ahora… su abue