—¿Qué diablos ha pasado? —murmuró Logan finalmente, con la voz temblorosa, en un susurro apenas audible, pero cargado de una mezcla de miedo y de rabia apenas contenida.
Rachel lo miró, todavía tratando de procesar lo que había visto, lo que había sentido. La imagen de Lorelai, ensangrentada, con el cuerpo casi inerte en el suelo, no dejaba de repetirse una y otra vez en su mente, como una pesadilla que se negaba a desvanecerse. El vacío en su estómago era abrumador, como si algo oscuro y aterr