Una vez que la policía se marchó, tras interrogarlos y recabar las pruebas necesarias para el análisis forense del lugar, y así poder tener todo lo necesario para dar con el autor de aquel crimen, Logan cerró los ojos, intentando pensar con claridad, pero todo en su mente era confusión y desesperación.
Estaba a punto de decir algo cuando su teléfono vibró en su bolsillo. Era un mensaje de Charlie. Lorelai había recuperado brevemente la conciencia y, aunque estaba débil, había dicho algunas pala