Aquella noche, en un abrir y cerrar de ojos, se había convertido en un espiral de tensión y caos. Después de que los médicos confirmaran que Esperanza había sido envenenada a través de los bombones, el ambiente en el hospital se tornó frío y sumamente tenso. Logan apenas podía contener la rabia que se había apoderado de él, mientras caminaba de un lado a otro de la sala de espera, con los puños apretados a ambos lados de su cuerpo.
Rachel era consciente de que no era el momento adecuado para de