Tatiana entró a la habitación del pequeño Oliver, lo colocó dentro de la cuna y permaneció junto a él, esperando a que se durmiera.
Minutos más tarde, encendió el dispositivo para monitorear al bebé y bajó hasta la cocina donde sus dos compañeras de trabajo aguardaban ansiosas por ella. Soledad la miró con aspaviento al verla entrar a la cocina y se acercó a ella. Jimena dejó lo que estaba haciendo y corrió hacia ella.
Las dos mujeres la acorralaron en el medio de la cocina.
—¿Qué está pasa