Ethan cerró la puerta del cuarto de Oliver con cuidado y se dirigió hasta la habitación contigua. Tocó la puerta antes de entrar. Jazmín estaba sentada al borde de la cama, aún vestida, con la mirada perdida.
—¿Puedo pasar?
Ella asintió sin mirarlo.
Ethan se acercó lentamente, con un gesto de desconcierto en su rostro, sin saber por dónde empezar.
—Lo siento… —dijo al fin—. Alicia es bastante insoportable.
—No —interrumpió Jazmín, bajando la vista—. Ella tiene razón. Descuide al niño por i