Juliette dio inicio a su espectáculo. Con la música de fondo, las luces y sus movimientos sensuales alrededor del tubo giratorio, atrajo de inmediato la atención y las miradas de los espectadores. Mateo seguía cada giro y cada ondulación con evidente entusiasmo, ignorando por completo quién se escondía tras la melena rubia.
Ethan, en cambio, no apartó los ojos de ella, mas no la veía con deseo, sino con impaciencia. No le interesaba aquel espectáculo; lo único que quería era que terminara su s