Tatiana apenas vio la inicial grabada en la tarjeta sintió un escalofrío que le erizó la piel. Solo un nombre apareció en su mente: Jane.
Con cuidado, y sin que Alicia notara su inquietud, tomó la tarjeta y caminó directo hacia la biblioteca, donde sabía que Ethan estaba.
Tocó la puerta con manos temblorosas.
—Señor, abra por favor… es urgente.
Dentro, Ethan se apartó bruscamente de Jazmín, dejándola al borde del escritorio con el corazón acelerado. Él se limpió los labios y ella, nerviosa,