—¡Elena! —Shirley entró llorando a la casa de la madre de Will.
En realidad nunca había soportado a esa vieja decrépita, por su culpa James no tenía lo que le pertenecía. Desde que los gemelos eran unos niños esa mujer siempre tuvo preferencias por William.
Por ese motivo, manipuló a su suegro para que le legara todos los negocios a su exprometido. La única explicación que dieron para mantener al margen a James era que tenía un carácter irascible y que los inversionistas no confiaban en él.