Cuando William despertó no sabía dónde se encontraba, ni qué había ocurrido.
Por suerte, los recuerdos fueron llegando poco a poco.
—¿Recuerda su nombre? —le preguntó el doctor.
Él no contestó enseguida, sí recordaba su nombre, pero quería saber cómo estaba Kathleen.
—Mi esposa —murmuró con la voz rasposa—. ¿Dónde está mi esposa?
El doctor sonrió como si su pregunta le resultara graciosa.
—Parece ser que ambos tienen la misma costumbre, su esposa también tiene revolucionado a todo el hospital p