Antony esperaba en uno de los largos y desolados pasillos de la universidad. La lluvia torrencial caía con furia, creando un ruido constante y ensordecedor contra las ventanas.
Sus pensamientos estaban llenos de preocupación por la familia Montenegro y el reciente accidente de Valeria. Cada minuto que pasaba parecía estirarse eternamente mientras esperaba que Valentina saliera de clase.
Finalmente, vio a Valentina aparecer al final del pasillo, su cabello mojado por la lluvia, y sus ojos lleno