Mientras la celebración del primer año de Valentina y Valeria continuaba en el jardín de la casa de Ava y Sebastián, la atmósfera se llenaba de risas y alegría. Todos los invitados se deleitaban con los bocadillos y los juegos organizados para los niños. Ava y Sebastián, con sus mellizas en brazos, eran el centro de la atención, irradiando felicidad y amor.
A la distancia, escondida entre los árboles que rodeaban la propiedad, Marie observaba la escena con ojos llenos de ira y resentimiento. Su