Mundo ficciónIniciar sesión«Solo quiero ser tuyo», aquella frase no dejaba de girar en mi cabeza y ya comenzaba hartarme, necesitaba borrarla de mi mente y pensamientos. Desde que abandoné el depa de Mariana me dediqué a dar vueltas sin rumbo con la única intención de que esas palabras desaparecieran, pero resultó imposible. Volví a casa con el corazón en la garganta.
—Martín, ¿estás? ¿Puedo pasar? Para






