Mundo de ficçãoIniciar sessãoSanti abrió los ojos de la impresión después de oírme y contempló alrededor, probablemente apenado con el resto de los artistas, un segundo después, lo vi fijar la mirada en Mariana.
—Pibita, vos lo tenés que hacer. —¡¿Qué?! —contestó Mariana algo alterada y Santi asintió reiteradas veces como una súplica desesperada— ¡Estás como una cabra, t&iac






