CAPÍTULO 45: LUGARES CERCANOS.
— ¡Vendida!, ha sido un placer…— dice el agente de bienes raíces y yo suelto un quejido fuertemente, al tiempo que mis esposa me abraza por la espalda.
Nos acercamos a la casa de al lado, olvidando nuestro momento romántico.
Ya comienzo a sentir en mis huesos lo que se viene.
Las imágenes de Lucas y su vocecita molesta diciéndome “suegro” para aquí y “suegro” para allá. Y ni hablar de mi hermano molestándome a cada rato y Jaspe amenazando mi vida y salud cada vez que intente alejar a Daniela de