Capítulo 91. Luchas compartidas y promesas renovadas.
Gabriel Uzcátegui
Al cerrar la puerta de la mansión tras de mí, sentí como si un peso se levantara de mis hombros. Había dicho lo que necesitaba decir, había marcado mi línea en la arena. Ahora solo quedaba esperar y ver si Reina y los demás respetarían los límites que había establecido.
Tomé un taxi de vuelta a casa, mi mente aún procesando la confrontación que acababa de tener. Parte de mí se sentía culpable por haber amenazado a mi propia familia, por haber expuesto sus secretos de esa maner