Capítulo 47. Una noticia inesperada.
Emma Marín.
El aire del aeropuerto me golpeó con una mezcla de frialdad artificial y promesas de algo nuevo. Había algo extraño en la forma en que las luces blancas del techo hacían que todo pareciera más brillante de lo que realmente era, como si intentaran compensar la opacidad de mis pensamientos. Con la maleta tirando de un lado y mi mochila clavándose en el otro, me sentía como una tortuga moderna cargando mi vida a cuestas, al lado de mi madre.
—Bienvenida a lo desconocido —, murmuro, mie