Capítulo 24. Una visita desagradable.
Emma Uzcátegui.
La celebración de Año Nuevo había sido mágica. Gabriel y yo habíamos reído, bailado y compartido momentos que atesoraríamos para siempre. La noche se había desvanecido entre bromas y juegos, nos habíamos tomados varias copas y finalmente, nos habíamos ido a acostar en la cama, dejándonos llevar por el cansancio, quedándonos dormidos en el sofá, envueltos en una manta.
Al amanecer, el sol se filtraba a través de las cortinas, y el ambiente era tranquilo, hasta que unos fuertes g