El mes de mayo siguió pasando con nuevos avances. Raúl se atrevió a invitarla a almorzar la siguiente semana, y luego ella a preparar una comida especial con los Meléndez. El acercamiento y la confianza que había vuelto a crecer eran notorios aunque no abismales. Todo esto hizo que la familia entera sintiera que estaban a punto de presenciar el milagro.
Ahora el verano se acerca, y las luces del parque de diversiones parpadean sobre sus pieles.
Junto con las niñas, llegan hacia el carrusel. Se dan una mirada cuando Valentina grita al señalar que quiere subirse al pony. Valentina sube justo detrás de ella en un caballo. Beatrice se echa hacia atrás para tomar mejores fotografías y choca con Raúl.
Ella baja el teléfono, sintiendo su corazón acelerado. Cada roce con él se siente como si fuera la primera vez.
Cuando su historia empezó, las cosas avanzaron muy rápido, pero ahora, son conscientes de que no deben ser impulsivos, de que el tiempo mueve las piezas por sí solas.
El amor que sen