Es demasiado.
Tanto las niñas como Beatrice abren los ojos en grande al ver la inmensidad del Museo de Ciencias. Con las dos niñas en el medio, tomadas de la mano, y ambos mirándose cada cierto tiempo, el recorrido comienza de forma cálida.
La castaña ve la forma en que el hombre lleva una mochila pequeña en la espalda, carga a Valentina con una mano y abraza a Romina con la otra, y por un momento su corazón se oprime.
La decisión que ha tomado pesa cada día más, pero ahora el sentimiento se ha transformado,