En secreto.
—Estarás bien, mi cielo… —responde la CEO—. ¿Quieres irte conmigo?
Como Romina accede, salen del baño. Allí ella también abraza a su tía, y pide perdón por no llamarla; pero es que nadie sabía que tenía teléfono móvil, y temía que la regañaran. Fue un teléfono que le regaló su tío Raphael, a escondidas de todos, por emergencia. Y ella logró sacar el número de Beatrice del teléfono de su tía hace día, sabiendo que algún día lo necesitaría.
Las tres abandonan la escuela tras explicar la situación